Quién sea lo bastante observador se va a dar cuenta que el nombre de este blog es Comicgram, por lo tanto me parece justo que empiece a hablar de un cómic. Esta vez les hablaré un poco sobre Outcast.

Outcast es un cómic publicado por Image Comics y creado y escrito por Robert Kirkman, el hombre detrás del cómic The Walking Dead. Como este ícono zombie de la cultura popular, Outcast se define como un cómic de terror, pues su trama principal gira en torno a posesiones y exorcismo.

Antes de continuar me gustaría aclarar que al igual que TWD, Outcast cuenta ya con una serie televisiva, en este caso producida por Cinemax. Aunque la serie cuente ya con dos o tres capítulos de su primera temporada no me enfocaré a ésta. Todo lo que diré a continuación es exclusivo de los comics, pues como sabemos si bien las series se pegan mucho al material original suelen despegarse en cuanto a trama y personajes. Por lo tanto, repito, hablaré sólo del comic.

Conozcan a Kyle Barnes

Outcast se centra en la vida de Kyle Barnes, un joven de entre 20 y 30 años que ha vivido en soledad. Viviendo en su casa solo y sin salir de ella, Kyle es visto como un solitario, un apartado de la sociedad; Un exiliado (outcast en inglés) por su propia cuenta de su pueblo ubicado en West Virginia. A lo largo de los cómics nos enteramos de las múltiples razones de su naturaleza cuasi ermitaña.

NOTA: Lo siguiente puede ser visto como SPOILERS por ciertas personas. Sin embargo, hablaré sobre cosas que establecen explícitamente en el primer número y que por lo tanto no cambian la experiencia de lectura de la serie.

La razón principal por la naturaleza de Kyle es su madre. Supuestamente la madre de  Kyle lo golpeaba de niño y abusaba físicamente de él. Hasta que un buen día Kyle explotó. Lo mismo puede decirse de su ex esposa: Kyle es divorciado y presuntamente se debe a que en un ataque de ira golpeó a su pareja.

Todo empieza a cobrar forma cuando el reverendo Anderson contacta a Kyle y le pide ayuda para un exorcismo. En concreto le pide su “habilidad especial” para esas situaciones. Hablando del reverendo, lleva el liderazgo de la iglesia del pueblo pero no es un sacerdote arquetípico. En su primera aparición habla de sus teorías sobre como parece que en algunas ocasiones dios no nos ayuda, sin embargo es porque él estará muy ocupado peleando todo el tiempo con el mal, mientras toma alcohol y fuma un cigarro en un torneo de póker que organiza en las oficinas de la iglesia con sus amigos.

Es gracias al reverendo Anderson que descubrimos la trama principal. Al llegar con el niño presuntamente poseído vemos como los métodos tradicionales y cristianos del reverendo son poco efectivos, mientras que el contacto con Kyle Barnes parece hacer efecto. Esta es la habilidad que el reverendo mencionó.

Tras un intercambio de golpes con el pobre niño poseído vemos como el demonio se hace presente y desaparece, no sin antes dirigirse a Kyle como el exiliado (Outcast) y pedirle su ayuda. Así empieza Outcast. En los siguientes números acompañaremos a Kyle y al reverendo en una búsqueda de respuestas.

Oscura pero colorida

Sin duda el punto más fuerte de Outcast es su historia. Con su temática de posesiones y exorcismos pensaríamos que se trata de la ya cliché lucha del bien vs. el mal. No podríamos estar más equivocados. Outcast no está hecho para afirmar el cristianismo ni para contradecirlo. Sus dos personajes principales, Kyle (no creyente) y el reverendo Anderson (creyente) forman una sinergia en la que ninguna forma de pensar supera a la otra. Con esto Outcast nos invita a que por medio de estas dos corrientes de pensamiento típicas en cuanto a posesiones signifique nos acerquemos a la verdadera historia y mitología del cómic.

Al mismo tiempo que nos atrapa la curiosidad de saber qué está pasando en aquel pueblo de West Virginia nos atrapan las historias y personajes. Entre los lectores del cómic es conocido el deliberado paso lento en el que se desenvuelve la historia. Y digo deliberado porque este paso nos invita a conocer a los personajes y a comprenderlos. Cada trama y subtrama es de carácter muy personal y eso nos obliga a preguntarnos qué pasará con cada uno de ellos.

Otro de los aspectos más fuertes es el dibujo y el color. Outcast es completamente a color y por ello tiene un tono más sombrío. Es difícil olvidar la sonrisa macabra en medio de la oscuridad de Joshua, el niño poseído en el primer número. Pues la iluminación alcanza la de una producción cinematográfica y los claroscuros son escalofriantes.

Igual de escalofriantes son los efectos de “oscuridad” demoniaca. Mientras avanza el cómic veremos cómo Kyle  saca el demonio a las personas y cómo éste sale físicamente de su cuerpo en forma de humo negro. Este humo es de mi especial agrado pues guarda secretos. Entre panel y panel vemos como se mueve el dichoso humo y cómo en algunos paneles alcanzamos a ver lo invisible: El humo empieza a asemejarse a una criatura con ojos enormes, garras, cuernos y colmillos. Es para mí escalofriantemente genial el observar estos pequeños detalles, pues demuestran tanto partes de la historia que no dicen explícitamente, y más importante, muestran el empeño que los creadores tienen al hacer este cómic.

Si te ha llamado la atención este cómic lleno de posesiones, demonios, dudas, golpes y personajes melancólicos entonces estás de suerte. No necesitas buscar numerosos compendios pues Outcast lleva 18 números.

Espero que como yo, se sienten a leer Outcast con un montón de dudas en la cabeza, un escalofrío en la espalda, y la luz encendida toda la noche.

 

Imagen: empireonline

Aquce

Aquce

Estudiante de Comunicación en la UANL, gamer desde nacimiento y cinéfilo por gusto. Me gusta la fantasía en libros, películas y videojuegos. Mi sagas favoritas son: A Song of Ice and Fire, The Legend of Zelda y The Lord of the Rings.